Los Auroros se hacen grandes

Han celebrado este domingo su mayoría de edad, con una ronda por el Casco Viejo para anunciar las próximas fiestas de Vitoria, que ha sido de las más multitudinarias hasta la fecha

Lo de este domingo, en el pórtico de la Catedral vieja de Vitoria, ha sido casi casi como presenciar en primera persona el milagro del pan y de los peces. “Hemos preparado raciones como para 500 personas de chocolate y algo más de kotxotxos, unos 500 y pico, pero no sé si va a llegar. Hasta Koldo, el hijo de Luis (López de Sosoaga), le ha dicho al obispo que va a hacer falta este milagro”, reconocía entre risas Eduardo López de Sosoaga poco antes de que se procediera al reparto de esta desayuno, atendido por la confitería Sosoaga y la Peña los Álava, a los innumerables participantes de la ronda de Los Auroros desde la Balconada por el Casco Viejo, que organiza la Cofradía de la Virgen Blanca y que este año, en su mayoría de edad, se ha hecho más grande que nunca a la hora de anunciar las próximas fiestas en honor de la Virgen Blanca.  

Porque ha sido una de las más multitudinarias que se recuerden. “Es algo que va a más cada año”, presumía Ricardo Sáez de Heredia, el que ha sido abad de la Cofradía durante 25 años.

Caras conocidas y nuevas

Tanto que era prácticamente imposible saber cuántas personas se juntaron hoy, entre todos los cofrades, con algunas caras conocidas, como los populares Iñaki García Calvo o Carmelo Barrio, además de los nuevos Celedones de Oro: la comparsa de gigantes y cabezudos y la modista Txaro Iturralde, a quienes la organización ha querido felicitar este año, junto a otras caras nuevas.

Era el caso de Julián, un extremeño afincado en Gasteiz desde hace años y el gasteiztarra José Luis. Son ahora “conversos”, el otro milagro del día, como decían con una gran sonrisa, tras la recomendación de su amigo Fran Martínez de San Vicente, que no se pierde esta jornada desde, por lo menos, hace doce años.

“Soy cofrade y también salgo en la procesión de los Faroles. Soy un ‘VTV’ (vitoriano de toda la vida), nacido en la calle Francia”.

Julián, José Luis y Fran Pilar Barco

Otro vitoriano, Daniel, lo hace desde hace una década. “Empecé por tradición. Muchos somos gente del Casco Viejo, nacidos en la Correría”, destacaba.

Catedral llena

Fueron tantas las personas asistentes que no había un hueco libre entre los bancos de este histórico templo de Vitoria que inspiró a Ken Follet para Un mundo sin fin, la continuación de su novela Los pilares de la tierra.

Ello hizo que muchos tuvieran que cantar de pie el Ave María, estrenada en 2009, con letra de Ramón Loza y música de Jesús Moraza; Auroros 2009-Al sonar la campana del alba, con letra de Patxo Fernández de Jáuregui y música de José María Bastida ‘Txapi’ y el “estreno mundial” de Auroros 2026-Mayoría de edad, con letra y música de Jesús Moraza y versos en euskera de Karlos Agirre, sin que faltara, por supuesto, el himno de la Virgen Blanca.

Y al salir del mismo, otro tema de lo más sentido: el Agur Jaunak que dedicaron para recordar de manera especial a dos de los cofrades más queridos que se han ido en el último año: Asun Gorospe, el alma de Mendizorroza, y el creador de goxua, Luis López de Sosoaga

Tras recorrer primero la Corre y cantar bajo las hornacinas de la Virgen Blanca, Vega y Santa Ana y subir a la Catedral, regresaron por la calle Cuchillería y sus hornacinas (San Marcos, San Antonio de Padua, Cordón de San Francisco), llegaron dos horas después a la Balconada, el mismo punto desde el que salieron, para hacerse en sus escaleras la foto oficial de los Auroros 2026.

Todos de blanco y con el pañuelo rojo al cuello, que para eso tienen el privilegio de lucirlo antes de que estalle el cohete anunciador de las fiestas.