Bereziak y Desiguales, las cuadrillas de Haizea Lauzurica y Ekain González, abren conjuntamente un tercer desfile festivo de La Blanca marcado por el calor
Las fiestas avanzan inexorablemente y las fuerzas comienzan a flaquear, pero son todavía muchas y muchos las neskas y los blusas que aguantan el tirón.
Y si a eso hoy se le suma esa energía casi inagotable de los y las más txikis, que celebran su día más señalado de La Blanca, el jolgorio ha estado servido durante toda la jornada.
Buena prueba de ello se ha vivido en el tercer paseíllo de las fiestas, que ha partido de nuevo desde la confluencia de las calles Fueros con Olaguíbel, bajo un sol que ha puesto a prueba a más de uno.
«Es agotador, pero sarna con gusto no pica»
Irati – Neska de Bereziak
Bereziak y Desiguales, las cuadrillas –respectivamente– de Haizea Lauzurica y Ekain González, Edurne y Celedón Txiki este año, han abierto la comitiva conjuntamente, como manda la tradición, encabezadas por los dos grandes protagonistas del día, insistentemente demandados por los fotógrafos tanto profesionales como aficionados.
“Empiezan desde aquí, ¿no?”, le preguntaba una señora a otra. El cambio de ubicación de la kalejira festiva parece no estar todavía del todo claro para la ciudadanía media.
«Yo no tengo voz»
Las jóvenes Edurne e Irati, neskas de Bereziak, se preparaban mientras tanto para un nuevo desfile a sumar a la experiencia festiva de este año. “Yo no tengo voz”, reconocía, de primeras, la segunda.
“Vamos poco a poco. Cada vez se va notando más el cansancio, pero bueno, bien, bien. Estamos con ganas, como siempre. A darlo todo un día más”, añadía su amiga. “Es agotador, pero sarna con gusto no pica”, sentenciaba, tirando del refranero popular y haciendo un enorme esfuerzo por ser escuchada, de nuevo Irati.
El cohete marca el inicio y arranca el recorrido desde Fueros
El cohete que da inicio al paseíllo ha subido a los cielos de Gasteiz a las 17.00 horas, pero las cuadrillas han tardado cinco minutos en comenzar su recorrido, cuando Celedón Txiki y Edurne han tomado posiciones al frente del pelotón, bien escoltados por una veintena de txikis más.
“A ver si arranca”, pedía una neska de Desiguales impacientemente. “Vamos avanzando por favor”, solicitaba, micrófono en mano, el encargado de transportar el sistema de sonido móvil de Bereziak.
Tras una breve carrera, el grupo ha avanzado, por fin, por Fueros en dirección a Ramiro de Maeztu y, después, a Dato, punto final del paseíllo que hasta hace un año era de inicio.
Música, baile y pistolas de agua para combatir el calor de la jornada
“Qué buenos son, qué buenos son, los Desiguales nos llevan de excursión”, cantaba la cuadrilla de Celedón Txiki, inagotable, hasta llegar al destino final
Por el camino se han visto también bastantes rostros cansados, aunque no han faltado quienes apenas han parado de bailar durante todo el recorrido, incluidos algunos muy veteranos. A los lados de las calles, mientras tanto, numerosas personas sentadas en las terrazas de la zona y bajo agradecidas sombras han seguido el paso de la comitiva.
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Pilar Barco
El calor ha apretado y, a falta de sombras, las pistolas –y otras armas largas– cargadas de agua han sido durante todo el desfile el complemento perfecto para no desfallecer en el camino.
Una a una, las 22 cuadrillas de la Comisión de Blusas y Neskas –primero–, las siete de la Federación –después– y las tres de Danok Bat completarán un recorrido que mañana sábado vivirá otra de sus entregas más especiales de las fiestas con la presencia de los veteranos.
