El Alavés enfrenta el bombardeo aéreo
El Deportivo Alavés ha conseguido un punto importante en el partido contra el Elche, que fue muy disputado y en el que especialmente sufrió en la segunda mitad. En algunos momentos, los babazorros tuvieron que ceder ante el constante bombardeo ilicitano, donde sus laterales actuaron como la principal vía para hacer daño al equipo albiazul, siempre buscando a un peligroso Álvaro Rodríguez.
Primera parte y el cambio en la segunda mitad
En la primera mitad, no hubo oportunidades claras entre ambos equipos, pero tras el descanso, el partido ganó en intensidad. Se abrió el encuentro, se incrementó el ritmo y en algunos momentos se convirtió en un intercambio de golpes, donde un gol podía llegar por cualquiera de los dos lados.
El Alavés fue el primero en dar el golpe. La entrada de Denis Suárez en el descanso le vino bien al Glorioso, que se volvió más efectivo con el balón y encontró opciones más claras para hacer daño. Así, lograron un penalti que Toni Martínez no falló.
El Elche cambió de estrategia
A partir de ahí, el Elche, consciente de que el resultado no le valía, hizo cambios en su alineación que introdujo Eder Sarabia, su entrenador. El equipo, dejando de lado su juego y las pausas largas, tomó un camino directo hacia el centro para llenar el área.
Sin embargo, la línea defensiva del Alavés no logró superar bien las acometidas y continuó sufriendo. Álvaro Rodríguez, con su altura de 1,93 metros, intentó romper con su resistencia, algo que los defensores albiazules no pudieron superar.
El sufrimiento en los últimos momentos
Los últimos minutos del partido vieron numerosos ataques repentinos, donde se cuestionaba quién sería el ganador. Sin embargo, el Alavés reconoció la importancia de luchar por mantener la categoría y salió vivo del partido, aunque aún tenían que analizar qué debían mejorar de cara al futuro.
Sivera reconoció después: “No hemos podido defender con eficacia desde el principio, y como resultado estamos sufriendo.” Esa es la imagen del sufrimiento, que no les daba ninguna salida.
