Hay una forma muy especial de vivir La Blanca y es hacerlo a través de los ojos de un niño. Los txikis cuentan con una programación propia para disfrutar, jugar y compartir con toda la familia
El sonido de la música en las calles, el pañuelo alrededor del cuello, las luces, el ambiente de la plaza o aquella primera vez que se vio desfilar a los gigantes y cabezudos. Para muchos niños y niñas de Vitoria-Gasteiz, estos días son precisamente eso: una colección de pequeñas experiencias que, con el paso del tiempo, terminan formando parte de la memoria de toda una vida.
Por eso, la programación festiva de 2026 vuelve a reservar un espacio importante para los más pequeños de la casa. Porque ellos también tienen su manera de celebrar, de descubrir la ciudad y de disfrutar de unos días en los que todo se transforma y se llena de actividad.
Las propuestas dirigidas al público infantil tienen algo especial: consiguen que la fiesta sea un punto de encuentro entre generaciones. Padres, madres, abuelos y abuelas acompañan a los niños en sus primeros recuerdos festivos y comparten con ellos una parte de las tradiciones.
Por eso, estos días, las familias pueden encontrar diferentes alternativas para incorporar a los txikis a la celebración sin necesidad de seguir el ritmo de las actividades destinadas al público adulto. Juegos, espectáculos, música y propuestas participativas permiten que cada edad encuentre su propio espacio dentro del programa.
Y es que La Blanca no se entiende únicamente desde los grandes escenarios o las citas multitudinarias. También está en esos planes aparentemente sencillos que terminan convirtiéndose en los más especiales: salir juntos a la calle, encontrarse con otros niños, descubrir una actividad nueva o regresar a casa cansados después de una tarde de diversión.
Hasta el 9 de agosto, Vitoria-Gasteiz contará con propuestas familiares que combinan juego, aventura, espectáculos y tradición, con diferentes espacios pensados para disfrutar en compañía.
Neskas y blusas txikis en las fiestas de La Blanca del año pasado DNA
Uno de los grandes puntos de encuentro será el Parque de Arriaga, donde se ubicará el espacio de juego y aventura infantil y juvenil. La propuesta estará organizada en cuatro zonas adaptadas a diferentes edades: Txiki Gunea, para niños y niñas de 0 a 5 años; Haur Gunea, de 6 a 9; Gazte Gunea, de 10 a 14; y una zona multiedad en la que también podrán participar activamente las personas adultas que acompañen a los menores. Habrá hinchables, juegos, pistas deportivas y actividades de aventura.
El teatro, el circo y los títeres también tendrán su espacio en las fiestas. La plaza del Conde de Peñaflorida acogerá al mediodía cinco espectáculos infantiles de diferentes compañías, con propuestas pensadas para hacer disfrutar a toda la familia.
Además, las tardes estarán protagonizadas por las populares minidiscos de los Jardines del Obispo Fernández de Piérola, una de las citas favoritas del público infantil.
A todo ello se suman algunas de las tradiciones más queridas por los txikis, como la Comparsa de Gigantes, Cabezudos, Caballos y Sotas, además de la presencia del histórico Gargantúa. Y, por supuesto, no faltará la fiel visita a las barracas de Mendizabala.




