El club azulgrana alcanza un acuerdo con el veterano poste de 36 años procedente del Panathinaikos que ha disputado 478 partidos en la NBA
Uno de los dos pívots que le restan por fichar al Kosner Baskonia ya tiene nombre y apellidos. Para más inri, se trata de una apuesta sorprendente que casi nadie imaginaba y que también denota la alarmante escasez de pívots de campanillas que ofrece hoy en día un mercado huérfano de gangas.
Según ha adelantado Chema de Lucas, el veterano Kenneth Faried reforzará el maltrecho juego interior del equipo vitoriano elevando el número de efectivos a trece y dejando la plantilla de Paolo Galbiati únicamente a falta de una última pieza.
Kenneth Faried durante su etapa en Panathinaikos la temporada pasada Euroliga
El movimiento es a todas luces inesperado porque después de la incansable búsqueda de un pasaporte cotonou para Kobi Simmons y Damion Baugh todo hacía indicar que el Baskonia andaba tras los pasos de un poste más contrastado en el mercado estadounidense.
El elegido ha sido finalmente Kenneth Faried, un veterano del Vietnam de 2,03 metros y a dos meses de cumplir los 37 años que militó la pasada campaña en el Panathinaikos con un rol bastante testimonial -en Atenas desembarcó ante la plaga de lesionados de Ergin Ataman en la zona (Lessort, Yurtseven y Holmes)- y recientemente ha jugado cuatro partidos en Puerto Rico con los Cangrejeros de Santurce.
Kenneth Farie durante su etapa en Panathinaikos la temporada pasada Euroliga
Con la llegada de Faried, que será uno de los extracomunitarios para la ACB junto a Markus Howard, la entidad vitoriana persigue un efecto similar al logrado en su día con otro jugador que parecía haber dado lo mejor de sí mismo como Ioannis Bouroussis. No en vano, el poste de Nueva Jersey es un trotamundos del baloncesto mundial que atesora una dilatada trayectoria en numerosos países.
Tras ser escogido en el draft de 2011 con el número 22, Faried disputó ocho temporadas en la NBA. Las siete primeras fueron con los Nuggets, franquicia en la que ofreció una notable versión destacando por ser un pívot físico, explosivo y con juego por encima del aro. Después fue traspasado a los Nets y posteriormente a los Rockets.
Su último partido en la liga estadounidense, donde jugó un total de 478 encuentros con promedios de 11,4 puntos y 8,1 rebotes, data de 2019. Entre medias, en 2014, conquistó el oro con Estados Unidos en el Mundial de España.
Kenneth Faried realiza un mate durante la Copa del Mundo de Baloncesto 2014 en el Bilbao Exhibition Center ALFREDO ALDAI/EFE
El futurible del Kosner Baskonia no encontraría más huecos en la NBA a partir de ese momento. Jugó en varios equipos de la Liga de Desarrollo tratando de llamar la atención de alguna franquicia estadounidense, pero su decadencia física ya era evidente y tuvo que buscar oportunidades lejos de su país natal.
Prueba de su condición de nómada de la canasta es que Faried ha jugado en diversos países como China, Puerto Rico, México, Italia y Taiwán.
En la Euroliga, además de en el Panathinaikos, tuvo una efímera experiencia en el CSKA en la campaña 2021-22 a las órdenes de Dimitris Itoudis, aunque sus promedios fueron escuálidos (2,3 puntos y 2,4 rebotes).
Kenneth Faried con la camiseta de Denver Nuggets en el concurso de mates del All-Star de 2013. JEFF HAYNES / POOL
El Baskonia confía en que Faried ofrezca la versión que, por ejemplo, mostró en el mes de noviembre del año pasado en la Euroliga cuando sorprendió a propios y extraños con su mordiente bajo el aro. No en vano, fue designado MVP al conseguir medias de 13 puntos, 8 rebotes y 2 tapones.
El norteamericano apenas necesita tarjeta de presentación teniendo en cuenta su experiencia al más alto nivel. Se trata de un ‘cinco’ pequeño que puede encajar en el sistema de cambios automáticos en defensa promulgado por Galbiati, corre bien el contragolpe y está capacitado para brindar energía en la pelea por el rebote.
La falta de amenaza de exterior es algo que juega en su contra, ya que la pasada campaña tan solo lanzó un triple en sus 35 partidos con el Panathinaikos.



