El Consejo de Gobierno Foral aprueba la norma que regulará el nuevo pago por uso en la autopista
A partir del 11 de noviembre, circular por el tramo alavés de la AP-68 costará bastante menos. El Consejo de Gobierno Foral ha dado hoy luz verde al proyecto de norma foral que regulará el nuevo sistema de pago por uso en la autopista, un modelo que sustituirá a la actual gestión privada y que traerá consigo una rebaja notable en las tarifas: un 70% menos para los turismos y un 50% menos para los camiones, según fijará un decreto foral posterior.
El sistema de pago por uso comenzará a funcionar el 11 de noviembre de 2026, primer día en el que la Diputación Foral de Álava asumirá la gestión del tramo alavés de la autopista, si bien el despliegue de toda la infraestructura se realizará de forma progresiva. La implantación de este modelo se extenderá en los próximos años, para vehículos pesados, a otras vías de alta capacidad del territorio.
Peaje de llodio Borja Guerrero
El Portal de Transparencia de la Diputación Foral de Álava publicó el pasado 22 de junio el proyecto de norma foral para que la ciudadanía, las asociaciones, las empresas y las instituciones pudieran conocer su contenido y presentar alegaciones. Tras responder a estas alegaciones y recabar los informes preceptivos, el Consejo de Gobierno Foral ha aprobado el proyecto y ha acordado su remisión a las Juntas Generales de Álava para que pueda tramitarse en tiempo y forma.
Rueda de prensa del diputado general, Ramiro González Alex Larretxi
El decreto posterior fijará unas tarifas de carácter público frente a la gestión actual, privada y con ánimo de lucro con el único fin de generar los recursos económicos que garanticen el adecuado mantenimiento y la modernización de la autopista y del resto de vías de alta capacidad de Álava. Estas tarifas serán muy inferiores a las vigentes: un 70% menos en el caso de los vehículos ligeros y un 50% menos en el de los pesados. Así, en el caso de los turismos, el precio por kilómetro en el tramo alavés pasará de 22 a 6 céntimos de euro, y el precio de la totalidad de los 55 kilómetros del tramo pasará de 11,20 a 3,35 euros.
El decreto foral definirá para este tramo un sistema mixto que combina una infraestructura tecnológica de peaje dinámico free flow, mediante pórticos y banderolas y peajes canalizados convencionales con barrera, que garantizan la robustez del sistema. El modelo contará con una plataforma de gestión unificada que integrará en el futuro otras vías de alta capacidad.
Dispositivos VIA-T y similares
El control y el abono del pago por uso funcionarán a través de dispositivos VIA-T y similares, un registro web en el que las personas usuarias podrán vincular su vehículo a una tarjeta de crédito o débito, lectores y cámaras en distintos puntos, así como máquinas para el pago en metálico o con tarjeta en los principales recorridos. El uso de VIA-T ofrecerá a medio plazo la posibilidad de acceder a tarifas inteligentes, con ventajas en función del tramo recorrido o del tipo de vehículo —electrificado o menos contaminante—. Una campaña de comunicación informará, tras el verano, a la ciudadanía alavesa sobre las características del nuevo sistema.
Rueda de prensa del diputado general, Ramiro González Alex Larretxi
El pago por uso nace de un amplio consenso político. Todos los grupos junteros (PNV, PSE-EE, EH Bildu y Elkarrekin Araba), a excepción del PP, apoyaron al final de la pasada legislatura, en el seno de una ponencia especial de las Juntas Generales de Álava, un informe que mandata al Gobierno Foral el diseño y la puesta en marcha de un nuevo modelo de gestión y financiación de las vías de alta capacidad basado en el pago por uso.
En el caso concreto de la AP-68, más del 80% del tráfico de vehículos ligeros —porcentaje que es aún mayor entre los vehículos pesados— corresponde a usuarios no alaveses, mientras que los usuarios alaveses representan menos del 20%
Álava es un nodo de comunicaciones entre el norte de la Península y Europa, y la inmensa mayoría del tráfico de las vías de alta capacidad del territorio es tráfico de paso. Tal y como ha señalado el diputado general Ramiro González, en el caso concreto de la AP-68, más del 80 % del tráfico de vehículos ligeros —porcentaje que es aún mayor entre los vehículos pesados— corresponde a usuarios no alaveses, mientras que los usuarios alaveses representan menos del 20 %. El nuevo sistema busca precisamente que ese tráfico de paso contribuya también al sostenimiento de la red, en línea con el criterio europeo de que «quien deteriora y contamina, paga».
La Diputación Foral destina al mantenimiento de los 1.455 kilómetros de la Red Foral de Carreteras una media anual de 12 millones de euros, si bien los estudios realizados indican que solo el mantenimiento de los 168 kilómetros de vías de alta capacidad exigirá cada año una inversión mínima de 16 millones. A ello se suma que el Plan Integral de Carreteras de Álava 2016-2027 prevé una inversión anual en mejoras de 32 millones de euros. El objetivo final del pago por uso es garantizar a la ciudadanía alavesa una Red Foral de Carreteras de calidad, moderna y segura, conforme a los estándares europeos.




