El día de San Prudencio ha llegado junto a la ciudad de Dulantzi
Como es habitual, a las once de la mañana, el silencio de Dulantzi se activa, ya que la ciudad lo impulsa con un ritmo vivo. Sin embargo, no se trata de un ruido casual; es el pulso de la paz de Dulantzi. La tamborrada en honor a San Prudencio ha reunido el dinamismo de la ciudad con miles de personas el domingo, cambiando el ambiente.
Alegria-Dulantzi organiza su tamborrada, con la mirada puesta en una fiesta llena de gente que se celebrará en Vitoria, por décimo octava vez. Alrededor de 70 personas se han reunido, con tambores y barriles. Irati y Naroa Martínez están al frente de este objetivo, dirigiendo el desfile preparado por la Asociación Gastronómica Okeluko. Durante aproximadamente diez horas, Llanada es una de las fiestas más destacadas en honor a San Prudencio.
Ambiente festivo
La ilusión y las sonrisas de la gente de la ciudad se reflejaron en las imágenes de este domingo. A las 12:00, una multitud se reunió en la plaza principal del pueblo, con niños sosteniendo tambores acompañados por sus familias para apoyar la tamborrada oficial. Entre los danzares que llevaban tambores bien sujetos y bailaban con copas, se celebraron besos y sonrisas, mientras el sonido festivo se expandía por las calles de Dulantzi. También pasó un grupo de majorettes, sonriendo.
La estancia del mediodía continuó al ritmo de la fiesta. El maestro comenzó al final del evento, y antes de la celebración de San Prudencio, la ciudad de esta plaza quería llegar al espacio con su cuerpo.




